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Robando e invadiendo usando la raza o la religión

Cualquiera que se esfuerce durante un par de semanas investigando los motivos de las caídas de las civilizaciones se da perfectamente cuenta que, en la mayoría de los casos se han debido a motivos racistas y/o religiosos por parte de invasores.

Vídeo muy censurado sobre las fronteras abiertas:
https://www.liveleak.com/view?i=b5a_1447500517

Hay cinco tipos de invasores:

  1. Los que son tecnológicamente más avanzados que únicamente necesitan la fuerza bruta para apoderarse del país (invasión rápida).
  2. Los que siendo tecnológicamente inferiores y un cociente intelectual inferior hacen uso de la emigración masiva, reproducción masiva, creando guetos e iglesias de religión muy diferente y llena de odio racista ancestral extremo que utilizan para incubar el germen invasor y conspirar contra los autóctonos. Para que eso sea posible, se aprovechan de las razas genética (con mayor número de mutaciones en el árbol de haplogrupos) y socialmente más evolucionadas que han extendido sus sentimientos hacia individuos de otras razas complementándolo con el soborno masivo a sus políticos y así conseguir luz verde para su guerra invasora a través de desmesurada natalidad, mestizaje y extensión de su religión invasora, además de los lobbies de presión para conseguir más derechos y criminalizar a los autóctonos. Esto va sumado a que las razas menos tecnológicas son las mayores portadoras del gen de la criminalidad MAOA, lo cual les viene muy bien para sembrar el caos cometiendo actos terroristas homófobos en nombre de su dios, violaciones masivas contra mujeres y niños que no son de su propia raza ni su religión, robos, palizas grupales contra los autóctonos que los acoge, insultos contra la cultura local y sus tradiciones, infiltración en la política local e incluso en las escuelas y universidades para convertir el país invadido en otra extensión tercermundista del suyo. Su estrategia consiste en ir socavando la civilización del país que los hospeda hasta hacerse progresivamente con su control total, como hacen muchas plantas parásitas enroscándose poco a poco alrededor del tallo de otras razas vegetales, asfixiándolas hasta matarlas y así ganando más territorio donde echar las raíces de su propia raza.
  3. Luego están las razas inteligentes parásitas que se infiltran pacíficamente sin violar ni cometer actos terroristas directos. Su estrategia consiste en crear comunidades religiosas con instituciones de culto de forma similar que hacen las del punto 2 que los organiza, cohesiona y con las que conspiran contra los autóctonos que los hospeda. Se infiltran en todas las instituciones gubernamentales haciendo uso del soborno, el chantaje, la amenaza, la mentira, la estafa y el victimismo. Sus trabajos preferidos son las finanzas y la política, es decir, la columna vertebral de la sociedad. Una vez se hacen con la columna vertebral del país donde han extendido su cáncer éstos obligan a sus políticos a legislar contra su propia nación en pro de sus intereses racistas y económicos. Para ello se apoyan en una religión necesariamente racista extrema y criminal llena de odio que incluye rituales pseudoreligiosos con violaciones y asesinatos de niños y adultos donde participan políticos, empresarios, banqueros, nobles, monarcas y otras personalidades públicas, rituales que los amarra psicológicamente tanto que se garantizan obediencia extrema a la raza invasora por miedo a que publiquen vídeos y fotos de los rituales donde aparecen ellos. A cambio de participar en esos rituales obtienen el poder de hacerse ricos robando sin que los jueces intervengan ni investiguen pues entre éstos últimos hay ya una mayoría de infiltrados y corruptos que también participan en esos rituales. Una vez logrado el control de los países más poderosos comienzan a manipular la economía global destruyéndolo todo a placer, pues no sólo les importa un pepino la raza que han invadido por la puerta de atrás, sino que además se divierten con ello, todo acorde a los dictados de su religión prehistórica que aún les funciona. Utilizan, además, la estrategia napoleónica de “los enemigos de mis enemigos son mis amigos” de manera que financian la invasión de la raza autóctona con otra raza que odian también para que se destruyan y debiliten entre ellos. Incluso frecuentemente financian los dos bandos de una misma guerra y ganando dinero con todos. Moral cero. Criminalizan la cultura y costumbres autóctonas y promocionan las de los invasores que ellos mismos financian pagando a mafias internacionales y ONGetas aliadas pro-inmigración para inundar con tercermundismo la raza autóctona que los acogió y exterminarla progresivamente bajo el visto bueno de un gran número de autóctonos semianalfabetos, adoctrinados políticamente y con el cerebro lavado por profesores corruptos enchufados en las escuelas y por los medios de intoxicación de masas que también han comprado fabricando dinero de la nada desde los bancos centrales, también propiedad de ellos. Cuando no habían televisiones ni radio utilizaban libros llenos de mentiras (que ahora también) y hacían correr rumores falsos continuamente (que ahora también), etc.

    4. Economía parasitaria. Es una forma de invasión racista contra los países donde operan. Básicamente consiste en instalar numerosos puestos de venta, tiendas y empresas donde toda la mano de obra es la suya propia y no la de los autóctonos. Trabajan por menos dinero y muchas más horas. Incluso ponen a trabajar a sus hijos menores de edad u obligándolos a cuidar de sus hermanos aún más pequeños en casa solos. Utilizan a mujeres autóctonas que les da pena de sus niños y los crían ellas y alimentan, pero sus padres biológicos se niegan a firmarles la adopción, pues en cuanto tengan 7 u 8 años se los llevan para ponerlos a trabajar en las naves comerciales que tienen. No piden préstamos bancarios. Se prestan el dinero entre sí. No pagan impuestos pues ya se han encargado de sobornar a los políticos autóctonos comprando parte de su Deuda pública o a cambio de algunos beneficios en su país de origen o sobornos directos con dinero en cuentas anónimas en paraísos fiscales. No aceptan pagos con tarjeta, ni cheques, ni transferencia ni débito directo, excepto metálico. A no ser que compres directamente a China. Para que te den una factura oficial estás casi obligado a darles una paliza, y aún así, la que te dan suele ser falsa con un CIF falso o un nombre comercial que no existe, casi siempre sin firmar y sin sello. Toda la mercancía la compran en su país de origen. El dinero que ganan con la competencia desleal lo guardan en bancos propiedad de gente de su propia raza y lo transfieren a otros bancos de su país de origen. Los consumidores autóctonos parecen ganar a corto plazo. Pero cuando la mayoría de las tiendas autóctonas cierran (pues éstas tienen que pagar impuestos y casi toda su industria autóctona está deslocalizada en países tercermundistas y segundomundistas donde la mano de obra es más barata), el paro autóctono aumenta, las nóminas bajan, la economía local se congela, el crédito deja de fluir pues ningún banquero presta a ningún emprendedor que intente competir contra la economía parasitaria de la raza invasora a no ser que pueda demostrar que es más parásito que ellos. Esto fuerza a muchos autóctonos a buscar algún enchufe en la política o entre la casta funcionarial como medio de supervivencia sin tener realmente vocación alguna por esos puestos, extendiendo aún más el cáncer socioeconómico.

    5. Razas saltavallas. Estas razas tienden invadir por el método cavernícola, saltándose las vallas fronterizas por la fuerza bruta, gracias al efecto llamada de las ONGetas y partidos políticos del país al que invaden que buscan el voto cautivo de los invasores para imponer sus leyes dictatoriales sobre la mayoría de los autóctonos. Éstas razas tienen el cociente intelectual más bajo del planeta. Algunas incluso sólo 10 puntos más de CI por encima del chimpancé. La aplastante mayoría son varones, pues ellos no han inventado aún la familia. Cada saltavallas tiene una media de 15 hijos que ha abandonado a su suerte en su país de origen, hijos que muchos ni él mismo conoce, pues son producto de violaciones. Y cada hijo de una madre distinta. Sin embargo, encima vienen dando pena. Para eso ya se ocupan los medios de intoxicación de masas de sacar a alguno llorando o con sangre por haberse saltado la valla, cuando lo lógico es que la policía fronteriza o el ejército lo hubiese acribillado a balazos o haberse despedazado con una mina militar, como suele hacerse en todos los países no Blancos. Una vez dentro del país invadido por la fuerza de sus piernas y la debilidad del buenismo fronterizo, ONGetas filiales de la raza invasora del punto 3 anterior, que a su vez utilizan a terceras razas para que les ayuden a destruir la autóctona, les arreglan todos los papeles, pisos y pagas gratis. Las mujeres autóctonas liberales se ponen calientes al ver entrar tanto músculo apestando a tetosterona ancestral y muchas no dudan en fornicar con ellos aunque tengan que mantenerlos y pagarles todo, pues han perdido la vergüenza y el respeto hacia el hombre autóctono, su familia y su propia civilización. Incluso les importa un pepino quedarse preñadas de un semisimio y tener un hijo que no se parece en nada a ella con un cerebro similar al de un Homo Erectus del paleolítico Inferior que cuando crezca será un individuo feo de corto vuelo con tendencia al delito y la autovictimización (hagas lo que hagas por ellos siempre se sienten oprimidos y esclavizados). Eso si tiene la suerte de seguir viva y con el que copula no la ha asesinado antes por ser más inteligente que él. Y si la deja viva al poco de nacer el híbrido éste se pega el piro como hacen en toda África, forzando a que los autóctonos tengan que trabajar más para mantener con ayudas sociales a todos los híbridos que han fabricado sus propias mujeres autóctonas con estas razas prehistóricas estancadas con más de 250.000 años de retraso evolutivo que además hibridaron con un primo hermano del Gorila, como han demostrado científicos genetistas rusos.

Realmente, si lo estudiamos todo esto con un poco de perspectiva global cuasi extraterrestre, nos damos cuenta de que todas las razas y especies, ya sean bacterias, vegetales, animales reptiles y mamíferos o Humanos, todas estudian las debilidades ajenas para depredarlas u obtener beneficios de ellas o exterminarlas para ganar territorio. Por tanto, todas cumplen con su deber ancestral en la Selección Natural de invadir de una forma o de otra. Todos somos un subproducto de razas invasores que han exterminado, invadido y mestizado con otras razas autóctonas. La pregunta es: ¿cuándo merece una raza sobrevivir a las invasiones y los mestizajes con razas menos inteligencia prefrontal? Respuesta: las que han logrado un grado de consciencia racial suficiente que se preocupen de sus propias fronteras. Curiosamente las razas con menos inteligencia prefrontal son mucho más racistas que las razas más tecnológicas. ¿Cómo es posible? Darwin explica que “las razas más civilizadas extienden sus sentimientos hacia individuos de otras razas y hacia los animales no domésticos”. Parece que las Fuerzas Naturales buscan un proyecto aún mayor que la raza o un país, una especie de cooperación internacional. Pero lo que ocurre es que la gran mayoría de razas humanoides de este planeta no han alcanzado aún el mismo grado de empatía y civilización y mantienen religiones arcaicas de invasión y destrucción racista con las que no se puede cooperar al mismo nivel pues se corre el riesgo de que pongan en práctica su genética ancestral racista instintiva. Por otro lado, los occidentales tenemos dos opciones:

  1. Hacer uso de nuestra tecnología superior y exterminar a todas las razas salvajes del planeta de forma rápida o promoviendo o imponiendo esterilizaciones, lo cual no nos haría menos salvajes que ellos, aunque sería acorde con la Selección Natural. Darwin predijo que “en un futuro no muy lejano, las razas más civilizadas exterminarán a las razas salvajes”. Quizá sea inevitable.
  2. Cerrando nuestras fronteras a las razas invasoras y dejar que se maten entre ellas y entre los mismos dentro de sus propios países para que sigan evolucionando, aunque sea lentamente. Y no darles ninguna tecnología, adelanto o conocimiento que no sean capaces por ellos mismos de ponerlos en práctica sin la ayuda de otras razas más inteligentes. Caso contrario provocamos un desequilibrio natural que se vuelve también contra nosotros, como ya está ocurriendo. Y no interferir en sus países de origen por el mismo motivo. Sólo comerciar o intercambiar desde la distancia, pero cada raza a su respectivo lugar de origen, pudiéndose firmar acuerdos de viajes por turismo. Se pueden firmar acuerdos migratorios del 2% máximo: una vez que un país tenga ya un 2% de inmigración de gente de otras razas ya no se abren más las puertas a nadie. Y esa inmigración tiene que ser elegida por cociente intelectual, por la carencia del gen de la criminalidad MAOA y limpieza absoluta de antecedentes criminales. Un poco de mestizaje de calidad le viene bien a cualquier raza pues aporta genes nuevos que pueden ser valiosos ante un cambio climático rápido y aportando algunas mejoras físicas. Ya la Selección Natural se encargará de ir eligiendo a los mejores genes más beneficiosos y eliminando los inservibles, como ha ocurrido con el mestizaje con el Neandertal en Eurasia.

Y finalmente hablemos un poco de los antirracistas, nuestra principal debilidad en Occidente. Para empezar, he descubierto que la gran mayoría son falsos antirracistas, pues no se casan con gente de otras razas. Ni siquiera lo hacen los políticos que hacen leyes antirracistas y pro-inmigración tercermundista. Tampoco acogen a inmigrantes invasores en sus casas, excepto cuatro gatos. Sin embargo, exigen que los acojan masivamente los nazis y los fascistas. Ellos con salir a la calle con un cartel que diga “Refugiados bienvenidos” ya han hecho de sobra. Las hembras “antirracistas” sólo son antirracistas para fornicar con ellos en los propios centros de refugiados o en ONGetas donde ellas mismas trabajan o con algún mantero que apesta a sudor y tetosterona deseoso de dejar preñada a una bonita mujer Blanca y salir corriendo. También son antirracistas si reciben un salario a cambio o algún beneficio por ello. También están los políticos antirracistas que buscan el voto de las razas invasoras, pero ponen a sus hijos a salvo en colegios privados para Blancos. Lo mismo hacen los jueces y fiscales que condenan a los “racistas” Blancos. Para ello legalizan que los invasores puedan votar imponiendo el tercermundismo que traen en sus mochilas sobre los autóctonos, pues la mayoría de ellos se niegan adaptarse y a cambiar sus costumbres, religión y culturas regresivas. También hay muchos falsos antirracistas que utilizan las redes sociales y medios de prensa para ir de guays mintiendo al decir que tienen refugiados en sus casas, como hizo la presentadora de TV Ana Pastor para quedar bien. Cuando una mujer tan guapa e inteligente necesita mentir de forma tan elocuente ante algo tan grave para llevar razón y mantener su puesto de trabajo, sin vergüenza ninguna de sus vecinos que la ven todos los días sin inmigrantes en su casa, evidencia que nuestra civilización se está cayendo a pedazos y encima estamos colaborando con ello:

Obviamente, los occidentales también somos culpables en dos conductas sistémicas muy importantes que son nuestras dos mayores debilidades además de un sistema socio-político medieval post-feudalista caduco y decadente:

  1. Ideología antirracista que, como bien dice muchos, en realidad es una ideología racista anti Blancos que ha conseguido lavar el cerebro de muchos Blancos consiguiendo que se odien a ellos mismos y a sus propios ancestros. Funciona como una secta donde sus máximos dirigentes piden que todos sus fieles se suiciden. Por eso la ideología antirracista sólo ha sido impuesta en los países de raza Blanca para exterminar exclusivamente a los Blancos. Prueba de ello es que en EE.UU. hay un partido político fundado por Negros llamado Panteras Negras completamente legal y cofinanciado por el Estado. Es un partido anti Blancos que pide públicamente el exterminio de todos los Blancos, comenzando por los bebés Blancos. Como podemos ver aquí, a los “antirracistas” les parece muy bien ese partido. Sin embargo, cuando aparece un partido identitario que busca la protección de sus propias fronteras automáticamente se pone en marcha toda la maquinaria mediática, ONGetas corruptas y partidos liberales y progresistas para acusarlo de racista, xenófobo, nazi, fascistas, matajudíos. Y todo eso sin que hayan hecho mención de exterminar a nadie ni pisar los derechos de nadie. Curioso…
  2. Victimismo. Sí, incluso los occidentales más identitarios también pecamos de cierto grado de victimismo. Echamos la culpa de todos nuestros males a las demás razas que nos invaden, especialmente a los Judíos, Árabes y Negros. No es que no llevemos razón culpándoles de pocas o muchas cosas. Yo soy el primero. Pero si os fijáis, no hay ninguna raza sobre la Tierra que se sienta culpable de sus propias enfermedades políticas, sociales o económicas. Y son los izquierdistas y liberales su victimismo es del 100%. Responsabilizan de todos sus males al 1% de la población mundial, principalmente grandes empresarios y políticos conservadores, nazis y fascistas. Jamás responsabilizan de sus males a los partidos de Izquierda, pues para ellos son como el Islam: paz, amor y rosas. Parece que el ego es otra herramienta evolutiva que favorece la autoestima para evitar el suicidio colectivo y empujar a seguir luchando, aunque sea con las herramientas menos adecuadas. Sin embargo, el ego es una herramienta ancestral de supervivencia. Ser realmente inteligente conlleva un mayor grado de percepción y autocrítica constructiva unida a proyectos para paliar los efectos nocivos de la baja autoestima. Los más inteligentes tienen la autoestima muy baja y tienen conductas autistas (según estudios científicos), pero se suicidan menos porque continuamente están enganchados a lectura variada en sendas Ciencias y Letras y tienen proyectos. La cultura de los libros genera consciencia y la consciencia une y fortalece (siempre y cuando se lean cosas de calidad y no libros sectarios). Es cierto que los españoles somos el pueblo más autocrítico del mundo dicho por muchos eruditos del mundo. Eso es muy bueno, no os engañéis, nada malo, al contrario. Se puede ser autocrítico y a la vez patriota. Los patriotas que no son autocríticos y que cualquier crítica que no constituya un insulto hacia su país por extranjeros o incluso por paisanos suyos propios son los menos propensos a evolucionar pues no aceptan cambios. Y a veces hay que cambiar internamente cosas para defenderse mejor y funcionar interna y externamente mejor. De lo contrario es una cuestión de tiempo en ser invadido o destruido desde dentro con o sin la ayuda extranjera.

El sistema político del actual Occidente ha sido una buena herramienta de progreso cuando no existían las telecomunicaciones rápidas ni los medios de transporte rápidos y mucho mundo por descubrir, colonizar o con el que comerciar o incluso invadir, digamos la verdad en todo. Pero estaba cantado que la política mundialista globalizadora que impone nuestro sistema económico en países con razas y culturas distintas con conceptos morales, religiosos, sociales, económicos y políticos distintos iba a provocar un desequilibrio natural en la Tierra sin precedentes, como así ha ocurrido. Y lo que ha ocurrido no es nada con lo que está por venir. Y ahora que ya no queda nada por invadir o colonizar económicamente, excepto Siria y Corea del Norte y un par de países menores, nuestro sistema, que necesita de un crecimiento constante (es decir, extender nuestro cáncer como una metástasis), como ya no puede expandirse más, muere, igual que el cuerpo muere cuando el cáncer le devora. Nuestro sistema está en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos en un hospital), agonizando. Ya se le han inyectado todas las quimioterapias posibles que lo único que han hecho es extender el cáncer todavía más. Ahora está recibiendo radioterapia. Toda nuestra sociedad occidental, principalmente en Europa (luego le seguirá América) está saltando por los aires: neofeminismo destructor; promoción de las enfermedades mentales; defensa de la pedofilia; defensa de la zoofilia; victimización de los terroristas religiosos; promoción del mestizaje; odio hacia el hombre Blanco; odio hacia la familia occidental; odio hacia la religión autóctona occidental; odio hacia los valores, cultura y tradiciones autóctonos; odio hacia la libertad de expresión; odio hacia los libreros que piensan diferente y sólo venden libros de historia y política; odio hacia la historia autóctona además de promover su desconocimiento y manipularla con mentiras; odio hacia las banderas nacionales; odio hacia sus propios ejércitos; odio hacia la monarquía; odio hacia los heterosexuales; promoción del aborto y métodos anticonceptivos especialmente hacia las mujeres Blancas; denuncias falsas de violencia machista contra los hombres Blancos y sólo contras los hombres Blancos; promoción de la ideología antirracista que no es más que una forma encubierta de racismo anti Blanco; apertura de fronteras; regalo de cientos de miles de viviendas, dinero y servicios sanitarios y sociales para invasores que nos odian, envidian y casi ninguno se adapta ni nos respeta; plaga de políticos corruptos salidos de cloacas que nadie conoce ni han logrado jamás un sólo mérito civil o militar; organizaciones judeomasónicas conspirando y destruyendo por doquier…

Y para que toda esta basura funcione como un perfecto engranaje se ha necesitado inculcar en la mente colectiva occidental eso de que “todos somos iguales excepto en el color de la piel”, a pesar de que todo el mundo sabe que no somos iguales ni siquiera entre hermanos de mismo padre y misma madre y educados en la misma casa. De esa manera todos los progres, liberales y semianalfabetos en Genética y Antropología Física y Evolutiva cuelan con el rollo de que todo es social y se puede cambiar. Pero ya hablaré de la Ideología Igualitarista y los intereses que hay detrás para otro artículo aquí o en algún foro, pues soy de leer muchísimo pero de escribir poco. (Es un problema que debo corregir en mí pues de nada sirve absorber mucha información y meditarla y resolverla si no la saco afuera.)

También se ha incrustado en la mente colectiva que los Blancos somos seres despreciables malísimos porque hemos esclavizado a los Negros, como si los Negros y el resto de razas jamás hayan esclavizado a ninguna otra raza. Y eso que los Blancos actuales no tenemos esclavos ni vendemos personas físicas, excepto algunas mafias perseguidas por la policía. Los mayores esclavistas han sido los Negros, los Turcos, los Árabes y los Judíos. Los Árabes lo siguen practicando habitualmente en muchos lugares de los países musulmanes. Pero a todos los que están llenos de odio contra los Blancos les importa un pepino. Incluso a nuestros tontos útiles semianalfabetos tampoco les importa pues necesitan odiarse a sí mismos a toda costa para caerles bien a los de su grupo ideológico liberal o marxista y sentirse bien.

Incluso hoy se siguen esclavizando y vendiendo mujeres y niños al mejor postor en países no Blancos pero a las neofeministas sólo dicen que es su cultura y que hay que respetarlos.

Sin embargo contra los curas y católicos tolerancia cero.

Recuperar nuestro racismo ancestral para defendernos de las hordas salvajes es algo que ocurrirá solo sin pretenderlo cuando una gran minoría de Blancos estallen en rebelión inesperada. Pero lo más civilizado es adquirir consciencia racial sin que necesariamente se pretenda exterminar a los invasores aliados con los grupos que representan a nuestras debilidades (neofeministas, antirracistas, políticos corruptos, banca y grandes empresas que buscan el voto salvaje o la mano de obra esclava).

Y por supuesto, tenemos que cambiar nuestro sistema sociopolítico-económico. Intuyo que está al llegar.

Para saber más…

Artículo recomendado:
Fronteras abiertas – El suicidio forzado de Europa

Periódico recomendado:
www.alertadigital.com

 

 

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Envidia y Odio Hacia Gente Más Inteligente II

La gente más inteligente, con más moral y más sentimiento de unificación y protección hacia su etnia triunfábamos fácilmente cuando no existe superpoblación, sobre todo en tribus, poblados y pueblos pequeños aislados o no globalizados (la globalización esclaviza a los pueblos económicamente y soborna a los políticos autóctonos).

Ejemplo: Según los estudios nacen al menos un 10% de gente más inteligente que la media. En una tribu de 100 personas, 10 son más inteligentes. Cuando hablan todos les escuchan a la vez porque están muy cerca unos de otros. Entonces 10 creativos y más cultos dirigen y enseñan a los otros 90 y esos 90 comienzan a realizar tareas más eficientemente. De fomenta la unión entre la tribu y respeto y admiración hacia esos 10 cerebros, así como también el respeto y admiración entre todos por el trabajo que todos realizan y las mejoras que todos proponen y se ponen en práctica.

Cuando una tribu o poblado necesitaba de algún conocimiento o medicina natural que no tenían compartían conocimientos con tribus cercanas. Funcionaba muy bien. Siempre había algún erudito conocido por cada tribu o alguna tribu cercana.

Fecha actual: España, casi 47 millones de habitantes. Calculando el 10% de gente más inteligente que la media obtenemos 4,7 millones. Aunque el porcentaje de listos es el mismo, la cantidad de espacio que se necesita para diversificar a esta gigantesca cantidad de gente es también enorme, 504.645 km2 nada menos. Si dividimos 4.700.000 entre 504.645 obtenemos que existe en España una persona más inteligente que la media por cada 9,3km2. Si a eso le añadimos que existen en España una media de 93,5 habitante por km2, la posibilidad de detectar a una persona más inteligente que la media se torna mucho más difícil.

A esto hay que tener en cuenta que debido a la cultura occidental de hoy, completamente manipuladora, destructiva y esclavizante de la mente, incluso muchos de los más inteligentes ignoran que lo son. Pero lo más grave de todo es que la mayoría de la gente de su alrededor no se da cuenta que estas personas son más inteligentes, aunque los pocos que se dan cuenta la mayoría, en vez de acercarse a ellos para aprender algo, les atacan por envidia, por chulería, por complejo de inferiorida estúpido. Estas sociedades occidentales de hoy desprecian la inteligencia. A menudo algún erudito en un tema trata de compartir con los demás sus conocimientos en foros, blogs o redes sociales (por supuesto siempre discutibles y mejorables) y la gran masa borrega comienza a atacarles, ridiculizarles, insultarles. Eso provoca que muchos inteligentes y muchos expertos en algún tema renuncien a compartir sus conocimientos en la red porque consideran que no vale para nada porque no se sienten recompensados ni motivados por el desprecio, el insulto y la ridiculización gratuitos, provocando un retroceso antropológico-evolutivo espantoso. A semejante desgracia hay que añadirle el desprecio hacia los más inteligentes o hacia los más eruditos: “si estos no son ricos es que son tontos”.

La sociedad de hoy considera que los más listos son los que se hacen ricos. Aunque a veces es cierto, la mayoría de las veces no está sucediendo así. Si esto fuere así, la mayoría de asesinos, rateros y mafiosos de guante blanco del mundo se jactarían enviando a la prensa los resultados de sus exámenes de coeficiente intelectual para justificar este sistema explotador y corrupto. Sin embargo al no hacerlo queda claro que tienen como mucho la inteligencia de la media poblacional o menos.

La sociedad de hoy omite que los más inteligentes y más eruditos tuvieron desde los orígenes de las primeras civilizaciones una importancia vital para el BENEFICIO COMÚN y no el beneficio individual. Una persona más inteligente que la media o erudita en algún tema o varios temas necesitan la colaboración de los demás. Inteligencia y Conocimiento no funcionan por sí solos, excepto para pequeñas cosas.

La palabra de los más inteligentes y los eruditos en la cultura del “yo no soy tonto” cada vez vale menos cuando la superpoblación aumenta y es sustituida por la palabra de los políticos, banqueros, multinacionales y mafiosos variopintos.

Los medios de comunicación podrían cambiar el mundo si quisieran. En vez de hacer telebasura y hacer propaganda a los mafiosos, explotadores, manipuladores, psicópatas, ladrones y asesinos podrían publicitar a los más inteligentes, los más cultos, los eruditos, a la gente con buenas iniciativas, a los inventores, a los científicos, a los historiadores, a los académicos… Necesitamos recuperar las culturas perdidas de las tribus para recuperar la unión entre las personas y no como ahora, que cada uno va “a lo suyo” cuando en realidad ir a lo suyo es ir contra sí mismo y contra el futuro de sus propios hijos.

Hoy día se utiliza la tecnología mayoritariamente para hacer el mal (espiar, censurar, manipular, hacer lavados de cerebro, matar, enfermar, hacer negocios para unos pocos sin importar los demás…). A cambio se inunda el mercado de juguetitos electrónicos, la mayoría de dudaosa utilidad, para que veamos como buena y aceptemos toda esa misma tenología que se utiliza para esclavizarnos los unos a los otros sacando de nosotros lo más ancestral de nuestros instintos.

Las nuevas reglas sociales de hoy son: cuanto más ancestral, más inculto, más egoísta y más odies la cultura y la inteligencia, menos trabajas en equipo y más manipulable y débil eres. Por eso quienes através de comportamientos psicopáticos han conseguido poder y dinero saben que para mantener su estatus tienen que crear una tribu en su entorno que les ayude a protegerse y aplicar la Primera Ley de la Mafia: “Cuando robes procura que sea mucho porque necesitarás sobornar a tus amigos, jueces, fiscales, abogados, políticos, banqueros, empresarios, etc, para poder librarte de la cárcel.”

Para poder cambiar este sistema corrupto en el que nos hemos metido hay que recuperar la inteligencia y cultura perdida, no votar a partidos políticos puesto que éstos son sólo fábricas de psicópatas donde se filtran a las buenas personas, y cambiar nuestro entorno cercano organizando grupos de discusión y acción vecinales en las barriadas de autogobierno.

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Envidia y Odio Hacia Gente Más Inteligente

Charles Robert Darwin (1809 – 1882) dijo “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio.” 

Por esa frase de Darwin muchos se siguen preguntando si convertirse en un ladrón criminal de guante blanco tales como políticos, banqueros, obispos, traficantes, mercenarios, funcionarios lacayos, explotadores varios, mediocres, oportunistas, rastreros, pelotas, traidores, sabandijas, choricétera, choricétera, se corresponden con el grupo social de psicópatas que encajan en el perfil de esa frase y sobrevivirán a la evolución…

Es curioso observar cómo cualquiera de los insectos desaprensivos de este grupo se sienten inteligentes y a menudo lo mencionan de forma directa o indirecta y se identifican con frases como: “No se puede ser tan radical. Hay que hacer las cosas con inteligencia” o “Hay que pensar las cosas con la cabeza no con el corazón”.

Sin embargo la gente verdaderamente inteligente de alto coeficiente intelectual se encuentra desperdigada entre la muchedumbre y ni ellos mismos saben que lo son o no quieren creer que lo son. Algunos entran en asociaciones especiales para superdotados donde encuentran a otra gente “más normal”. Sin embargo ninguno o casi ninguno tiene aspiraciones políticas, más bien son duramente críticos contra el sistema.

La gente realmente inteligente con alto CI tienen un fuerte sentimiento humanista. Parece existir una relación genética directa entre inteligencia y humanismo.

Los inteligentes que han pasado tests de inteligencia que les delata tienen que esconder ante los demás sus altas capacidades intelectuales para no ser odiados, despreciados o ser convertidos en bufones de fiesta. A nadie le importa un pepino tener delante a alguien con altas capacidades. Ni siquiera se les llama a los programas de televisión, a excepto a unos cuantos niños inteligentes. Los más inteligentes, al ser una minoría reducida, son considerados por los mediocres enemigos, competidores. En vez de aprender de ellos lo que hacen es mirarlos por encima del hombro. Los más inteligentes hablan poco y escuchan más. Los mediocres hablan mucho pero escuchan poco. Los inteligentes se sienten inferiores y tienen la autoestima baja o muy baja al sentirse cercados en un mundo de cavernícolas. Los mediocres tienen la autoestima muy alta, se creen más listos que nadie, se jactan, insultan, te pisan hablando, te interrumpen y no enseñan nada o muy poco. La mayoría de los mediocres piensa (si es que a eso se le puede llamar pensar) que quien no roba, no acepta sobornos, no se anticipa, no se cuela, no tiene amigos en el poder, no malversa, no estafa, no aprovecha las “buenas ocasiones”, es que es tonto.

Cuando un inteligente propone algo constructivo a menudo los mediocres se apresuran a hundirlo, a machacarlo, a humillarlo. Sin embargo los mediocres cuando tienen todo en contra suelen ser los más cobardes de todos, los que se refugian tras las trincheras, los que se pintan las manos de blanco disfrazándose de Ghandi o Dalai Lama excusando su cobardía alegando que son seres pacíficos no violentos. Es decir, que si hay que vestirse de soldado que lo hagan otros; ellos se conformarán con la carroña.

Casi nadie tiene el más mínimo interés en hablar con gente con cerebros genéticamente superiores. La media del coeficiente intelectual de occidente es de unos 100 puntos. Superdotado es aquel que supera los 130 puntos. Pero imaginemos a alguien que tiene 110 de CI. No es superdotado pero sí tiene lo que se llama “Brillantez” o “Gran Inteligencia”. Hablar con alguien que tiene 110 puntos de CI es lo mismo que hablar con un humano del futuro de dentro de 350.000 años!! Lo demuestro:

Australopitecus: La Eva mitocondrial, hace 3,5 millones de años.
Si 110 es un 10% más que 100, entonces el 10% de tiempo de 3,5 millones de años son 350.000 años.

Seguramente no tendremos que esperar a que la Humanidad evolucione 350.000 años para llegar a una media de 110 de CI ya que en los últimos 800.000 años el tamaño de nuestro cerebro casi se ha duplicado. La Naturaleza nos está haciendo un regalo maravilloso que no estamos aprovechando. ¿Pero cómo es posible que a nadie le importe un pepino un regalo de gente con más de 110 de CI? En vez de aprovecharlos los profesores de escuela a menudo los machacan y los maltratan, a veces por envidia de los propios profesores hacia ellos, otras veces por puro odio a la inteligencia, otras veces porque no saben qué hacer o no tienen la capacidad de detectar a este tipo de alumnos.

Sólo unos cuantos empresarios tienen la capacidad cognitiva de darse cuenta de algún empleado de altas capacidades y se apresuran a promocionarlos. No suele ocurrir pero cuando ocurre es porque el empresario también supera los 110 de CI. El resto hace lo posible por despedir al trabajador con exceso de inteligencia porque no quieren a nadie más listo que ellos en sus empresas, por pura competencia genética ancestral.

La mayoría de los superdotados intelectuales y muchos con más de 110 de CI se refugian en trabajos relacionados con la informática y telecomunicaciones ya que les permite trabajar desde casa o moverse de empresa en empresa fácilmente (trabajos autistas).

Un superdotado intelectual generalmente tiene una gran facilidad para el lenguaje complejo. Lo hacen de forma inconsciente. En cualquier conversación, con sólo tres frases ya se le quedan mirando y los demás se sienten inferiores, aunque no sepan que el orador es superdotado. Y si saben que lo es automáticamente lo atacan: “¡Claro, como eres superdotado tienes que tener siempre la razón por fuerza!”

En fin, los más inteligentes tienen que ponerse el disfraz de simio para pasar desapercibidos. Si hablan como un analfabeto, si tienen ego, si dicen frases cortas, si miran por encima del hombro, si tienen poca vergüenza, si echan humo a la cara de los demás, si son mangantes, si dicen que creen en dioses, si dicen que votan a un partido político, si roban en su comunidad de vecinos, pasan desapercibidos y son respetados. Incluso los mediocres creerían que son inteligentes por comportarse así. Si hacen lo contrario, viceversa.

Vivimos en un mundo gobernado por los mediocres más imbéciles que han sido promocionados para llegar arriba pasando por cientos de filtros corruptos en sus partidos políticos. Los inteligentes son gobernados por éstos. Es el mundo al revés. Los mediocres llaman a esto democracia, pero no lo es.

A menudo los mediocres utilizan frases de científicos, historiadores (que también son científicos) o filósofos para reforzar sus verdades. Pero qué curioso se les olvida siempre utilizar otras frases del mismo autor que complementan o contradicen las verdades que intentan demostrar. Por ejemplo a la mayoría de los mediocres con poder que se creen listos pasan por alto esta otra frase de Darwin: “Si la miseria del pobre es causada, no por las leyes de la naturaleza, sino por las instituciones, grande es nuestro pecado.” O esta otra: “Matar un error es tan buen servicio como, y algunas veces aún mejor que, el establecimiento de una nueva verdad o hecho.”

Antes de la llegada de las grandes ciudades la gente vivía en tribus de menos de 300-500 individuos. Solían nombrar a un jefe o un rey. Ese jefe o rey era nombrado porque poseía cualidades sobresalientes: un buen guerrero o una gran inteligencia. Si este rey se columpiaba su cuello estaba al alcance de cualquiera de la tribu por lo que se veía forzado a gobernar bien. Muchas de las normas o leyes de la tribu eran decididas por todos o al menos debatidas por todos en el peor de los casos. Hoy, las ciudades tienen más de 10.000 habitantes las más pequeñas, por lo que ya la democracia desaparece al no poder darse turnos de palabra a todos (al menos sin el uso de tecnología). Nadie tiene ahora el cuello de sus dictadores a mano ya que viven lejos en “sitios ajenos a la tribu” y protegidos por un ejército de mercenarios también ajenos a la tribu. Pero lo que es peor es que al existir tan elevado número de ciudadanos la cantidad de opiniones distintas por cualquier cosa producen desencuentros sociales e involución.

Prueba de lo que digo es que los países más desarrollados económica y socialmente suelen ser los más pequeños donde lo que opina cada ciudadano cuenta más porque son menos.

En resumen, una mayor inteligencia cognitiva e intelectual en una minoría pequeña de la población mundial es lo que tira del mundo, es el progreso. La Naturaleza evolutiva promociona cerebros más grandes, cada vez mayores, no cerebros más pequeños. Los cerebros pequeños pueden aportar mucho. Pero es antinatural que los cerebros grandes sean discriminados por los cerebros más pequeños.

Lo que creo que Darwin se refería con la frase con la que he comenzado este ensayo, es que los cerebros pequeños sobrevivirán si se adaptan al cambio evolutivo de una mayor inteligencia capaz de sobrevivir a los desastres naturales y la sobreexplotación de los recursos motivados por la superpoblación.

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